Artista mexicana. Diseñadora gráfica e interiorista internacional certificada. Una fuerza impulsora en el mundo del diseño — porque en cada espacio que toca queda escrita una historia.
Considerada narradora de historias, Lily Duclaud es una talentosa artista mexicana, diseñadora gráfica e interiorista internacional certificada. Ha sido una fuerza impulsora en el mundo del diseño — y transmite, en sus palabras y en sus diseños, ese amor profundo que siente por los espacios ricos, elegantes, sofisticados y personalizados.
Para Lily, el diseño no comienza en un plano: comienza en una conversación. Cada habitación es la prolongación íntima de quien la habita, y su trabajo consiste en escucharla hasta poder traducirla.
Con tan solo veintidós años, Lily abrió su primer despacho de diseño y marketing. La experiencia previa con la que ya contaba le permitió ganarse, en poco tiempo, la confianza de varias marcas.
No fue suerte. Fue el resultado de haber empezado temprano, haber observado con atención, y haber decidido — antes que muchos — que la edad no era credencial ni excusa. Sólo lo era el trabajo bien hecho.
Las personas que se han atrevido a dar pequeños grandes pasos— Sobre Lily
tienen una chispa que no se enseña:
se contagia.
De aquella confianza ganada surgió una oportunidad inesperada: trabajar como CEO en Tampa, con la empresa America's Marketing. La travesía la formó en una escala distinta — la del liderazgo internacional, la de la operación de un equipo, la de la disciplina anglosajona.
Aprendió que dirigir es otra forma de diseñar: orquestar talentos, sostener la visión, defender el detalle. Pero también descubrió, lejos de casa, que México la llamaba con una voz que ningún logro extranjero podía silenciar.
De regreso a México, Lily incursionó en el muralismo y la escenografía. Pintar muros y armar escenarios la devolvió a la escala humana del oficio: a la materia, al pigmento, a la dimensión teatral del espacio.
Hasta que llegó el momento de abrir su propio showroom: el lugar donde su mirada como artista, su rigor como diseñadora gráfica y su sensibilidad como interiorista por fin podían convivir bajo una sola firma.
Si su espacio quiere formar parte del próximo capítulo, escríbanos.
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